Juventud sin Limites: El Campamento
Ξ Agosto 11th, 2008 | → | ∇ Escritos y Pensamientos |
Desde el jueves 7 de agosto hasta el sabado 9 del mismo estuve compartiendo con los jovenes de AJEC(Asociacion Juvenil Embajadores de Cristo), quienes celebraron en Rancho Don Fernando, El Seybo su campamento nacional del 2008, bajo el tema Juventud sin Límites.
Fui invitado como conferencista para esta actividad y realmente disfruté de buena forma el tiempo con los hermanos de la Iglesia de Dios M.I.
Las palabras que llevé estuvieron muy centradas en como la mayoría de las veces las cosas que nos limitan estan mas relacionadas con factores internos mas que con factores externos, de ahí la importancia de tener un correcto ID, una verdadera identidad (1era noche) y cómo levantarnos y recuperar nuestra identidad si un trauma del pasado, un problema del presente o una duda sobre nuestro futuro nos han golpeado provocandonos una amnesia espiritual(2da noche)
Al final tuvimos la oportunidad además de ministrar estas vidas y de conectar con muchos de los campistas.
Quien me conoce sabe que para mí lo mas importante es lograr una conección con quienes me escuchan, ser transparente ante el joven de manera que nada pueda impedir que el Señor fluya como quiera.
Es lamentable como veo tantas veces que la condición de liderazgo o cargos distancia a los jóvenes y sus necesidades de quienes aparentan poder ayudarlos.
El viernes en la tarde disfrutamos de una tarde de buen baloncesto y de sana competencia donde pudimos compartir mas a fondo con los camperos asistentes.
Gracias a la directiva de AJEC por la invitación, y a Marisol Rodíguez que no sólo me contactó sino que nos trató excelente en representacion de los anfitriones. Gary gracias por las referencias.
Agradezco al pastor y amigo Moisés Frías, a JP Jabes y a Daniel Teruel su agradable compañía hacia tan distante lugar(casi 5 horas de viaje), quienes aparte de ayudarnos a servir a estos jóvenes, reimos juntos, aguantamos calor y hasta descubrimos el tesoro del Seybo: El famoso Mabí Seybano.









